Gradient es un relajante juego de rompecabezas de colores en el que organizas fichas para crear transiciones suaves de un tono al siguiente.
Arrastra y suelta las fichas para alinear los matices desde el color inicial hasta el color objetivo. Fíjate en el tono, el brillo y la saturación para determinar el orden. Coloca las fichas de referencia en los bordes y luego completa el centro comparando las fichas vecinas. Sigue ajustando las piezas hasta que el degradado completo se vea uniforme y el tablero confirme la coincidencia.
Consejo: Ordena primero los colores más extremos y luego compara dos fichas a la vez para detectar cambios sutiles más rápido.